Un problema con la ley laboral se puede ver primero en uno de tres momentos: el rol de turnos, el registro de asistencia o la tarjeta de tiempo. Si lo detecta en el rol, todavía lo puede evitar. Si lo detecta en el registro o en la tarjeta, por lo menos lo paga bien y a tiempo. La nómina es el único lugar donde ya es tarde, así que la meta es saber, regla por regla, dónde aparece cada una primero.
Imagine una operación en México. En la misma semana, un supervisor cubre dos ausencias con la misma persona. Para el viernes, esa persona lleva once horas de tiempo extra.
Hoy, en general, la ley permite hasta nueve horas de tiempo extra a la semana, y se pagan al doble. Lo que pasa de ahí se paga al triple[1]. Así que dos de esas once horas cuestan el triple.
Nadie decidió pagar al triple. Pasó porque la misma persona cubrió dos ausencias. Y el rol de turnos ya lo mostraba desde que se asignó la segunda cobertura.
De eso trata esta guía. Algunos problemas con la ley laboral se pueden evitar. Otros solo se pueden pagar. Abajo está la idea en un minuto, y después cómo funciona país por país: México, Brasil, Colombia, Chile y Argentina.
La idea en un minuto
Cada regla que usted cumple se puede ver primero en uno de tres momentos de la semana. Entre más temprano, más opciones tiene.
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1
El rol de turnos, antes de publicarse Prevenir
Las reglas que se conocen por adelantado: la jornada máxima, el descanso entre jornadas, el tiempo extra que viene. Si lo detecta aquí, todavía lo puede evitar.
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2
El registro de entrada y salida Detectar
Lo que solo muestra el turno real: alguien se quedó más tiempo, registró en otro lugar o no tomó su descanso completo.
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3
La tarjeta de tiempo, antes de ir a nómina Clasificar
Cada hora recibe su etiqueta: ordinaria, extra, prima o recargo. Si lo detecta aquí, por lo menos se paga bien y a tiempo.
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4
La nómina Corregir
Aquí ya no se detecta nada nuevo. Solo se corrige después: un pago retroactivo, un pago tardío o una demanda.
Si su equipo descubre las violaciones en la nómina, la solución empieza en el rol de turnos.
Cómo funciona en México
En el rol de turnos. La ley ya habla de una semana de cuarenta horas, pero llega a esa cifra poco a poco: la jornada máxima es de 48 horas en 2026, baja a 46 el 1 de enero de 2027 y sigue bajando cada año hasta 40 en 2030[1][2]. Un rol que hoy cumple puede dejar de cumplir el 1 de enero sin que nadie lo toque. Lo explicamos en nuestra guía sobre la jornada de 40 horas.
En el registro de asistencia. Si el relevo llega media hora tarde, ese tiempo extra solo aparece en el registro de salida. La reforma de 2026 también agregó a la ley la obligación de registrar de manera electrónica la hora de inicio y de fin de cada persona trabajadora. Las reglas de la Secretaría del Trabajo que dirán a quién aplica entran en vigor el 1 de enero de 2027[1][2]. Lo detallamos en nuestra guía del registro electrónico de jornada.
En la tarjeta de tiempo. Aquí es donde se separan las horas. Hoy, por circunstancias extraordinarias, se permiten hasta nueve horas extra a la semana, en no más de cuatro horas al día y en no más de cuatro días, y se pagan al doble. Lo que pasa de ese límite se paga al triple y no puede pasar de cuatro horas a la semana. La jornada normal más la extra nunca puede pasar de doce horas al día[1]. El límite semanal de tiempo extra sube poco a poco hasta doce horas en 2030[2]. Y quien trabaja en domingo tiene derecho a una prima de por lo menos 25%[1].
Fíjese en:
- Hay reglas propias para algunos grupos. Por ejemplo, la ley prohíbe el tiempo extra a menores de dieciocho años, y si lo trabajan se paga con un doscientos por ciento más desde la primera hora[1].
- El decreto fija del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2026 como el periodo para que empresas y personas trabajadoras ajusten sus procesos a la reforma[2].
- La jornada máxima tiene excepciones que fija la ley.
Cómo funciona en Brasil
En el rol de turnos. Como regla general, entre dos jornadas tiene que haber por lo menos 11 horas seguidas de descanso[3]. Eso se cumple en el borrador del rol.
En la tarjeta de tiempo. En jornadas continuas de más de seis horas, el descanso para comer es de por lo menos una hora. Si la persona solo tuvo media hora, la media hora que faltó no se recupera: se paga con un recargo de 50%[3].
Cuando hay un contrato colectivo. En Brasil, un convenio colectivo puede bajar ese descanso hasta 30 minutos, pero ningún convenio puede bajar el recargo mínimo de 50% del tiempo extra[3]. Así que dos personas en el mismo turno de ocho horas, con 30 minutos para comer, pueden estar en situaciones distintas. Si una está cubierta por un convenio que fija esos 30 minutos, cumple. Si la otra no, se le debe la media hora que faltó, con el recargo.
Fíjese en: el descanso para comer tiene otras excepciones, entre ellas una autorización del Ministerio del Trabajo, la jornada 12x36 y reglas propias para conductores y cobradores del transporte colectivo de pasajeros por carretera[3].
Cómo funciona en Colombia
En el rol de turnos. Con la reducción gradual de la Ley 2101 de 2021, la jornada máxima llegó a 42 horas semanales en julio de 2026[4].
En la tarjeta de tiempo. Desde el 1 de julio de 2026, trabajar en el día de descanso obligatorio se paga con un recargo de por lo menos 90%, que llega a 100% el 1 de julio de 2027[5].
Fíjese en: la ley distingue el trabajo ocasional en días de descanso obligatorio (hasta dos al mes) del habitual (tres o más), así que confirme cuál aplica a su caso. Además, la jornada tiene excepciones que prevé la ley, y en los turnos sucesivos de hasta seis horas diarias y 36 semanales que se pueden pactar para operar toda la semana, la ley excluye ese recargo[5].
Cómo funciona en Chile
En el rol de turnos. Desde el 26 de abril de 2026, la jornada general máxima es de 42 horas semanales, y bajará a 40 en abril de 2028[6].
En el registro de asistencia. Las horas extra se pactan por escrito, solo para necesidades temporales y por hasta tres meses renovables, pero aunque no haya pacto, cuentan como extra las que se trabajan más allá de la jornada pactada con conocimiento del empleador[7]. La hora extra existe aunque nadie la haya pactado por escrito, si se trabajó con conocimiento del empleador, y la única forma de verla a tiempo es el registro.
En la tarjeta de tiempo. Las horas extra se pagan con un recargo de 50%, junto con el sueldo del mismo periodo[7].
Fíjese en: ese calendario es el de la jornada general. Algunas jornadas especiales, como las del transporte interurbano, y los sistemas excepcionales de jornada tienen reglas propias, y los sistemas excepcionales ya autorizados conservan su autorización hasta que venza. Además, las partes pueden pactar por escrito compensar las horas extra con días adicionales de feriado, hasta cinco días hábiles al año[6][7].
Cómo funciona en Argentina
En el rol de turnos. Entre el fin de una jornada y el inicio de la siguiente tiene que haber por lo menos 12 horas[8].
En la tarjeta de tiempo. Las horas extra se pagan con un recargo de 50% en días comunes y de 100% los sábados después de las 13 horas, los domingos y los feriados, haya o no autorización de la autoridad[8].
Fíjese en: la ley permite pactar por escrito mecanismos para compensar esas horas[8].
Cómo lo resuelve WorkAxle
En el rol de turnos. Mientras alguien arma o cambia el rol en WorkAxle, cada cambio se revisa contra sus reglas, y un conflicto salta como advertencia antes de publicar. Quien decide puede seguir adelante, y el sistema registra quién lo hizo, cuándo y por qué. Ese registro importa: a veces pagar el tiempo extra es lo correcto, y lo caro es pagarlo sin saberlo.
En el registro de asistencia. Cada registro de entrada verifica identidad y ubicación, y un registro en el lugar equivocado o fuera del rol se marca en el momento.
En la tarjeta de tiempo. El motor de reglas clasifica las horas extra, las primas y los diferenciales. Un supervisor autoriza la tarjeta, y nómina recibe las horas ya clasificadas en lugar de reconstruirlas a mano.
Entre países y contratos. Las horas de cada persona se revisan contra las reglas de su ubicación y de su contrato colectivo, lado a lado en un mismo sistema. Un contrato complejo se convierte en reglas una vez, entre su área de relaciones laborales y un ingeniero de WorkAxle. Después, su equipo mantiene las reglas al día sin código. Las reglas tienen vigencia por fecha, así que puede mostrar cómo estaba una regla en cualquier día pasado.
Nada de esto escribe las reglas por usted. Alguien todavía tiene que leer cada ley y cada contrato y escribirlos bien. Lo que cambia es que cada regla vive en un solo lugar, y no en la memoria de quien arma los turnos ni en la hoja de cálculo de nómina.
Revise su propio proceso en quince minutos
No necesita un software nuevo para encontrar sus huecos. Necesita una lista corta.
- Anote las cinco reglas que le costaron dinero, una demanda o una observación de auditoría el año pasado.
- Junto a cada una, anote dónde se pudo ver primero: el rol de turnos, el registro de asistencia o la tarjeta de tiempo.
- Después anote dónde la descubre hoy su equipo.
Cada regla en la que esas dos respuestas no coinciden es un hueco. Cada regla que se descubre en la nómina, o en una demanda, es la más cara. Lleve esa lista a la demostración de cualquier proveedor, incluida la nuestra, y pida ver cada regla detectada en su primer momento, con sus reglas y no con un ejemplo.
Traiga la regla que siempre aparece en la nómina. Le mostramos dónde se puede ver primero.